BTT - DE PARADA DE SIL A DOADE

Es la ruta con más desnivel y también la más técnica, a destacar la bajada de Parada de Sil hasta cruzar el regato do Batán que son 3 km de descenso por senderos de piedra entre bosques de robles. También la subida, una vez cruzado el río Sil, es por un camino de tierra entre viñedos en una ladera espectacular, 2,6 km al 8,4% de media

Distancia total

44,9Km

Tipo ruta

Lineal
Comienzo: Parada de Sil
Final: Doade

Dificultad

Alta

Desnivel

Subida: 1.491 m
Bajada: 1.629 m

Equipamiento y servicios

Ruta señalizada

1. Pasarelas del río Mao

Las pasarelas del río Mao constituyen un recorrido corto y de baja dificultad, apto para la mayoría de los visitantes. El itinerario tiene una longitud aproximada de 1,8 kilómetros y salva un desnivel de 41 metros mediante varios tramos de escaleras.

Durante el paseo es posible apreciar la transición entre diferentes ecosistemas. La influencia mediterránea favorece la presencia de especies como encinas y madroños, mientras que la vegetación varía según la altitud. En las zonas próximas al río predominan alisos y sauces; conforme se gana altura aparecen castaños, laureles, brezos, retamas y tojos.

Uno de los lugares más destacados del recorrido es el mirador situado en el tramo final, desde el que se obtiene una magnífica panorámica del cañón del río Mao.

2. Monasterio de San Paio

Aunque actualmente se encuentra en estado de abandono, el monasterio de San Paio continúa siendo uno de los conjuntos históricos más representativos de la Ribeira Sacra. Su decadencia comenzó tras la Desamortización de Mendizábal, momento en el que el monasterio dejó de tener actividad, si bien la iglesia permaneció abierta como templo parroquial.

En 1872 el complejo pasó a formar parte del patrimonio de la Casa de Alba y, un siglo después, en 1972, la parroquia fue clausurada definitivamente.

3. Mirador de As Penas de Matacás

Situado a unos 570 metros de altitud, este mirador ofrece una excelente perspectiva sobre el profundo valle excavado por el río Sil. En este tramo, el río marca la separación natural entre las provincias de Lugo y Ourense.

Desde el mirador pueden contemplarse, hacia el norte, los viñedos de la subzona de Amandi, en la provincia de Lugo, mientras que hacia el sur se extienden las laderas pertenecientes a Abeleda, ya en la provincia de Ourense.

4. La viticultura heroica

La Ribeira Sacra es uno de los territorios más representativos de la denominada viticultura heroica, un sistema de cultivo que se desarrolla en pendientes extremadamente pronunciadas y que exige un enorme esfuerzo humano.

Los viñedos se distribuyen en bancales o terrazas construidos sobre laderas cuya inclinación puede alcanzar el 100 %, lo que impide prácticamente cualquier tipo de mecanización. Estas condiciones hacen que la vendimia y el mantenimiento de las cepas se realicen de forma casi totalmente manual, convirtiendo el trabajo de los viticultores en una auténtica labor de esfuerzo y tradición.

5. Mirador de O Duque

A 580 metros sobre el nivel del mar, el mirador de O Duque brinda una amplia panorámica del valle del Sil en ambas direcciones. Desde este punto destacan las laderas cubiertas de viñedos en terrazas, donde se cultivan las uvas con las que se elaboran algunos de los vinos más prestigiosos de la comarca.

En dirección sur también es posible distinguir el perfil del castillo de Castro Caldelas, dominando la villa desde lo alto.

6. Mirador de Pena do Castelo

Este mirador recibe su nombre de la imponente formación rocosa de esquisto conocida como O Castelo, que alcanza los 627 metros de altitud y sobresale claramente sobre el paisaje circundante.

La pared presenta un espectacular desnivel cercano a los 400 metros, con una pendiente casi vertical que convierte este enclave en uno de los más llamativos de los cañones del Sil. Desde aquí se obtienen excelentes vistas tanto de As Terras de Lemos, en la provincia de Lugo, como de A Terra de Caldelas, en Ourense.

7. Mirador de Soutochao

Ubicado sobre una ladera cubierta de viñedos y con una privilegiada posición sobre el río Sil, el mirador de Soutochao ofrece una de las imágenes más representativas de la Ribeira Sacra.

En su acceso destaca una gran escultura de granito dedicada a los trabajadores de la vendimia. La figura representa a un carreteiro transportando sobre la cabeza un capacho cargado de uvas, un homenaje al esfuerzo de quienes han mantenido viva la tradición vitivinícola de este territorio. Gracias a sus dimensiones, la escultura puede contemplarse desde numerosos puntos de los cañones del Sil.